Planteamiento educativo

El objetivo fundamental de la educación infantil es el pleno desarrollo de la personalidad, de las capacidades cognitivas, afectivas, emocionales, sociales, motrices, comunicativas y de inserción social de los niños/as.

Pizquito entiende y aborda la función educativa como el desarrollo integral del niño en todas sus necesidades e intereses, y la coordinación de los elementos necesarios para la construcción de aprendizajes. Esta función debe ser compartida con la familia y por ello fomentamos una estrecha colaboración con ellas, así como su participación e implicación en el desarrollo del niño. Por ello, en nuestro centro los cauces son abiertos y permanentes, donde la información y coordinación fluye en ambas direcciones, manteniendo la centralidad del niño como protagonista de su proceso.

Entendemos que esta acción educativa debe tener un pilar fundamental en la personalización del proceso de enseñanza-aprendizaje, pues no solamente tiene que tener en cuenta e integrar los distintos estilos educativos familiares, sino también las características personales de cada niño. Así mismo también tiene que prever y articular los medios de detección temprana de posibles dificultades de aprendizaje y/o desarrollo y la forma de abordarlos.

Los contenidos educativos se abordan bajo una perspectiva “globalizadora”, es decir, un acercamiento global del niño a la realidad que quiere descubrir y conocer, pues es lo estimulará su interés y lo conducirá a relacionar lo aprendido o descubierto con lo que ya conocen, proporcionando situaciones y experiencias donde los nuevos contenidos, el niño, los relaciona con los que ya posee (aprendizaje significativo. Teoría constructivista).

Todo ello se ha de desarrollar en un clima de seguridad afectiva, en un ambiente relajado y en un acercamiento respetuoso a la figura del niño; que les facilite el crecimiento personal, que les permita acercarse al mundo que les rodea y establecer sus primeras relaciones sociales. Creando un ambiente que favorezca su crecimiento personal, actitudes positivas en El Niño, distintos tipos de relación, la aceptación e integración respetuosa de las diferencias y, sobre todo, el crecimiento y desarrollo emocional del niño.

El método de trabajo se basará en la experiencia, la actividad y el juego (Aprender haciendo); respetando y ajustándose a los diferentes ritmos de desarrollo de cada niño como ser individual, original y único que es.

En este aspecto damos mucha importancia en basar nuestra acción educativa en dos pilares muy importantes:

El desarrollo de la Teoría de las inteligencias múltiples (H. Gardner) y su aplicación en la actividad diaria. Como método de desarrollo de la máxima potencialidad del conjunto de carácterísticas de cada individuo, entendiéndolas como la capacidad del individuo de elaborar ideas que sean valiosas”. Esto además nos permite profundizar en esa necesaria personalización del desarrollo del niño al abordar las distintas potencialidades individuales.

La educación emocional o desarrollo emocional del niño, que parte del desarrollo y equilibrio emocional del educador. El desarrollo emocional del niño parte de la guía del adulto (familia, educadores y sociedad) en cuanto al reconocimiento de las emociones, el acompañamiento respetuoso, la dotación de recursos para la correcta gestión emocional y la progresiva autonomía emocional del niño.

Aplicamos en nuestro día a día la metodología de la Disciplina Positiva (en la que nos hemos certificado como educadores de aula y de familias) que es metodología de educar con firmeza y cariño, y que según la autora Jane Nelson se fundamenta en estos cinco criterios:

  •          Es amable y firme al mismo tiempo (Respetuosa y motivadora).
  •          Ayuda a los niños a sentirse importantes (Conexión).
  •          Es eficaz a largo plazo.
  •          Enseña valiosas habilidades para la vida (respeto, participación, colaboración, …)
  •          Ayuda a que los niños desarrollen sus capacidades y sean conscientes de ellas.

Por tanto, los objetivos educativos fundamentales son:

  • Desarrollar la autonomía del niño a través del descubrimiento, conocimiento y control de su propio cuerpo, tomando conciencia de sus posibilidades de acción y de sus limitaciones. Formándose una imagen positiva y ajustada de sí mismo. Adquiriendo seguridad afectiva y emocional. Y desarrollando capacidad de iniciativa y confianza consigo mismo y con los demás.
  • Identificar y expresar sus necesidades básicas de salud, bienestar, juego y relación; y la satisfacción de las mismas.
  • Observar, explorar, experimentar y respetar su entorno y los elementos que lo configuran atribuyéndoles significación. Establecimiento de vínculos con los adultos y otros niños.
  • Regular su comportamiento en las propuestas de juego, realización de rutinas y en la relación con los demás de forma que le sirva para dar cauce a sus intereses, conocimientos, sentimientos y emociones; ayudándoles a descubrir la identidad de otros y respetar sus deseos.
  • Adquirir, enriquecer y perfeccionar el lenguaje oral, así como su utilización progresiva de forma adecuada en los distintos contextos. Y que esto le conduzca a expresar a través de él sus sentimientos y emociones e influir en el comportamiento de los demás.
  • Desarrollo de las habilidades comunicativas y de representación a través de los distintos lenguajes (musical, plástico , corporal, audiovisual etc.)