Consejos para que los niños y tú vayan superando el cambio de hora estos días

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El cambio de hora puede volver más irritables a los pequeños y más apáticos y ariscos a los mayores. Algunas medidas ayudan a minimizar los efectos del aumento de oscuridad en adultos, niños y bebés.

Consejos para que los niños y tú vayan superando el cambio de hora estos días

Los niños sufren las consecuencias del cambio horario y la falta de luz. Adaptarse al nuevo ritmo de sueño y de comidas les costará unos días, sobre todo a los peques de 0 a 3 años.

  • Para ayudar a los bebés lactantes a adaptarse, basta con adelantar cada toma diez minutos cada dos o tres días.
  • Con los niños que ya van al colegio también habrá que hacer una adaptación gradual de la hora de irse a dormir. Hay que tener en cuenta que durante unos días pueden estar más irritables y menos concentrados. Es importante conocer esto para, como padres, tener mayor paciencia cuando nos enfrentemos al día a día de nuestros hijos.
  • La siesta. Dormir una siesta corta durante los tres o cuatro días posteriores al cambio ayuda a los niños a retrasar su reloj biológico, ya que le permitirá mantenerse despierto hasta la nueva hora de ir a dormir.
  • Se recomienda la exposición a la luz natural, así como la realización de ejercicio físico al final de la tarde, ya que con ello favorecemos un rápido ajuste del reloj biológico del niño.
  • En el caso de los niños más mayores, por último, es recomendable explicar con sencillez lo que conlleva el cambio de hora para en la medida de lo posible romper con la ansiedad anticipadora, con cualquier duda que puedan tener, aunque sin necesidad de entrar en detalles. Por ejemplo, se les puede explicar que a partir de ahora cuando se levanten para ir al cole todavía será de noche”.

Los adultos también estamos más tristes

Los días más cortos y las noches más largas afectan directamente a nuestra personalidad. Algunas personas tienen dificultades para conciliar el sueño y para despertarse durante unos días. Además, debido al menor número de horas de luz, 7 de cada 10 personas afirman que se sienten más tristes. También podemos sentirnos más irritables y ariscos. Afortunadamente, los efectos pasan en pocos días.

Para superar esta tristeza invernal, los expertos aconsejan deporte, ocio, aire libre y luz.

¿Por qué nos ocurre esto?

La luz solar es fundamental para sintetizar vitaminas y, en general, nos dota de optimismo a la hora de enfrentar las rutinas diarias, además, sus beneficios son múltiples: la vitamina D que se ve potenciada por la exposición al sol aumenta, lo que hace aumentar nuestro sistema inmunológico y luchamos mejor contra las posibles infecciones; esta misma vitamina también estimula absorción del calcio lo que favorece unos huesos más fuertes y sanos.

En cuanto al sueño, la exposición a la luz natural nos ayuda a mantener el ciclo de sueño y vigilia, ya que el nervio óptico, durante las horas de sol, envía un mensaje a la glándula que produce melatonina, una hormona asociada con la aparición del sueño. Esta glándula segrega menos cantidad de melatonina durante las horas de luz y cuando comienza a anochecer se inicia un aumento de producción por lo que se pueden descompensar los ciclos de sueño-vigilia.

Fuente: elpais.combebesymas.comserpadres.es